Hormonas y síndrome de las piernas inquietas: Terapia de endocrinólogos

.
Publicado: 11-12-2023

El síndrome de las piernas inquietas (SPI) es una afección neurológica que provoca la urgente necesidad de mover las piernas debido a una sensación incómoda o dolorosa. Esta afección puede afectar significativamente la calidad del sueño , ya que los síntomas suelen empeorar durante la noche y pueden dificultar la conciliación y el mantenimiento del sueño . Aunque el SPI se considera una afección neurológica, existe una relación importante entre las hormonas y este trastorno del sueño , y los endocrinólogos desempeñan un papel clave en su manejo.

Conociendo un poco más

El vínculo entre las hormonas y el SPI se ha explorado en diversos estudios científicos. Uno de los factores hormonales que pueden influir en esta afección es el hierro. La deficiencia de este, en particular en el cerebro, se ha relacionado con la aparición y el empeoramiento de los síntomas. Los endocrinólogos pueden evaluar los niveles de hierro y, si es necesario, recomendar suplementos de hierro o terapia de reemplazo para abordar la deficiencia y reducir los síntomas.

Otro factor hormonal relevante es la dopamina, un neurotransmisor que regula el movimiento y el estado de ánimo. Las alteraciones en los niveles de dopamina se han asociado con este síndrome. Los endocrinólogos pueden evaluar y tratar desequilibrios hormonales que afecten la regulación de la dopamina, lo que puede ayudar a aliviar los síntomas.

La menopausia en las mujeres es otro momento en la vida en el que pueden producirse cambios hormonales significativos que afecten al SPI. La disminución de los niveles de estrógeno durante la menopausia puede influir en la gravedad de los síntomas. Los endocrinólogos pueden trabajar en conjunto con otros especialistas, como ginecólogos, para desarrollar un enfoque de tratamiento integral que aborde tanto los desequilibrios hormonales como los síntomas.

El tratamiento puede ser un proceso multidisciplinario que involucre a diferentes especialistas, incluidos neurólogos y endocrinólogos. La terapia farmacológica, que incluye medicamentos que afectan la dopamina y otros neurotransmisores, es una opción común para el manejo del SPI. Sin embargo, la identificación y el tratamiento de desequilibrios hormonales subyacentes pueden ser una parte importante de la estrategia general para aliviar los síntomas.

Si experimentas el síndrome de las piernas inquietas y sospechas que podría haber un desequilibrio hormonal subyacente, es esencial buscar la ayuda de un endocrinólogo para una evaluación y tratamiento adecuados. Abordar estos problemas hormonales puede marcar una gran diferencia en tu capacidad para disfrutar de un sueño reparador y saludable.

Un tratamiento eficaz
depende de un buen diagnóstico

Última modificación: 11-12-2023