Clinica Somno - Medicina del Sueño Déficit atencional Diagnostico y Tratamientos en Santiago Chile    

Déficit atencional

¿Qué es el Déficit Atencional con Hiperactividad (TDA/H)?

El déficit atencional con hiperactividad es un trastorno neurobiológico, considerado comoun patrón persistente de falta de atención, impulsividad y/o hiperactividad, cuya frecuencia y severidad es mayor de lo observado normalmente en personas con un nivel de desarrollo comparable, lo cual los lleva a dificultades permanentes y de inicio temprano en su adaptación social y/o rendimiento.

Este trastorno posee un componente genético relevante que interactúa con factores ambientales y neurobiológicos, incrementando la variedad de su presentación entre las personas que lo padecen.

Este síndrome constituye uno de los trastornos del desarrollo más importantes dentro de los problemas que afectan a los niños y adultos en sus relaciones con su entorno familiar, escolar/laboral y social. Es frecuente escuchar a padres y educadores referirse a sus hijos y alumnos con TDA/H no solamente como inquietos y distraídos (lo que constituye una característica común a muchos niños, pero que en su caso es diferente en cantidad, frecuencia e intensidad), sino que parecen estar como en continuo movimiento, como si no escucharan cuando se les habla, a la vez que hablan demasiado, interrumpen a otros, pierden sus cosas, comienzan muchas cosas y no las terminan, toleran mal las frustraciones, son impulsivos, peleadores, no respetan las normas, desafían los límites, etc.

Aunque estas son características propias, se trata de personas creativas y afectuosas, espontáneas, dispuestas a colaborar y a ayudar si se les pide, y buenos compañeros. Sin embargo, estas características muchas veces se ven difuminadas y opacadas bajo el peso de las conductas más disruptivas, que son con las que, finalmente, se etiqueta al sujeto.

Diagnóstico

Las principales áreas problemáticas del TDA/H corresponden a desatención e impulsividad/hiperactividad. Ambas conllevan secundariamente deficiencias en el control de las emociones, torpeza motriz, memorización, problemas de rendimiento escolar y laboral, de adaptación social y de autoconcepto o autoestima.

Para hacer el diagnóstico de TDA/H, es imprescindible que se cumpla la presencia de al menos 6 de un dominio, o una combinación de síntomas entre ambos, y que estas conductas sean severas y desproporcionadas para lo comúnmente esperado según su nivel de desarrollo.

Síntomas de desatención

  • Falla en prestar debida atención a detalles, o por descuido se cometen errores o falta precisión en el trabajo u otras tareas.
  • Hay dificultad para mantener la atención en actividades recreativas, como conversaciones, clases o lectura prolongada.
  • Parece no escuchar cuando se le habla directamente, incluso en ausencia de distracción aparente.
  • Dificultad para seguir instrucciones y terminar las actividades, se evade con facilidad.
  • Dificultad para organizar tareas y actividades.
  • Frecuentemente evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido, como preparación de informes, quehaceres domésticos, revisar artículos largos, completar formularios, etc.
  • Frecuentemente pierde cosas necesarias para realizar actividades.
  • Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos, incluyendo pensamientos no relacionados.
  • Olvida actividades cotidianas, como hacer mandados, devolver llamadas, pagar facturas, acudir a citas, hacer las tareas, etc.

 

Síntomas de hiperactividad/impulsividad 

  • Juguetea con o golpea las manos o los pies, o se retuerce en el asiento.
  • Se levanta en situaciones que se espera que permanezca sentado.
  • Corretea o trepa en situaciones inapropiadas. En adultos puede limitarse a estar inquieto.
  • Es incapaz de jugar u ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
  • A menudo está “ocupado”, actuando “como si lo impulsara un motor”, sintiéndose incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado.
  • Habla excesivamente.
  • Responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta o instrucción. Por ejemplo, termina las frases de otros, no respeta el turno de habla, etc.
  • Le es difícil esperar su turno de espera.
  • Es frecuente que interrumpa o se inmiscuya con otros en conversaciones o actividades que no lo involucran..

 

Subtipos

  • Presentación Combinada: cuando se cumplen criterios de inatención y de hiperactividad/impulsividad.
  • Presentación predominantemente inatentivo: cuando solamente presenta síntomas del criterio de inatención, pero no de hiperactividad/impulsividad.
  • Presentación predominantemente hiperactivo/impulsivo: cuando se cumplen los criterios de hiperactividad/impulsividad, pero no suficientemente de inatención.

Efectos adversos en la adolescencia y la adultez

Debido a las dificultades que conlleva a nivel global en la vida de las personas, este problema constituye un alto riesgo de tener una autoestima negativa, debido al efecto de sus reiteradas experiencias de fracaso y a la frecuente reacción negativa del ambiente frente a sus dificultades.

Los riesgos de que el niño forme una autoestima negativa no sólo implican un sufrimiento en la infancia, sino que pueden sostener una dinámica sumamente perjudicial en su adolescencia y vida adulta. Algunos de estos efectos son:

  • Excesiva tolerancia a las descalificaciones, faltas de respeto y maltrato.
  • Descuido de la propia persona en el área de la salud, presentación personal y de planificación de los proyectos de vida.
  • Dificultad para hacer respetar los propios espacios.
  • Una intensa autocrítica, que puede resultar paralizante para emprender proyectos.
  • Dificultad para aceptar elogios, reconocimientos y regalos.
  • Sentimientos constantes de minusvalía e inferioridad.

El déficit atencional es un síndrome que aparece en la infancia, pero que su sintomatología puede permanecer hasta la edad adulta, especialmente si no es tratado tempranamente.

Por ende, si bien las causas fisiológicas constituyen un factor significativo, los factores ambientales influyen en la forma en que se manifiesta el cuadro y las secuelas a lo largo de la vida. Así, si un niño vive en un ambiente estable y con normas claras, en el que se siente protegido, querido y seguro probablemente se transformará en un adulto productivo y trabajador, teniendo sólo como secuelas algunas dificultades de atención.

Si por el contrario, su entorno familiar y escolar no le proporciona estabilidad, contención, límites, etc., es probable que se convierta en en un adulto con problemas serios de rebeldía con la autoridad y de atenerse a la normas. Si ha sido maltratado por su entorno a causa de su sintomatología, las consecuencias son mucho más severas, produciéndose trastornos del vínculo y problemas con su imagen personal.

¿Cómo se recomienda tratar el TDA/H?

Tradicionalmente, tanto en niños como en adolescentes y adultos, se sugiere que el tratamiento sea Multimodal y combinado. Multimodal quiere decir que no sea sólo enfocado en atacar directamente los síntomas, sino que se abarquen intervenciones en el área laboral/escolar, familiar e individual de la persona.

En cuanto a que el tratamiento sea combinado, refiere a que se unan la psicoterapia con el apoyo farmacológico, donde su aplicación simultánea potencia los efectos de cada uno por separado y, por ende, es más efectivo que cada uno de forma independiente.

Para mayor información sobre qué tratamiento farmacológico y psicológico seguir,consúltelo con su profesional a cargo.

TDA/H y Neurofeedback

Numerosos estudios han confirmado la efectividad de la terapia con Neurofeedback para el tratamiento del Déficit Atencional con/sin Hiperactividad, combinado con psicoterapia, produciendo cambios positivos a largo plazo.

El Neurofeedback trabaja entrenando al cerebro para modificar la actividad de las ondas cerebrales, a fin de mejorar la atención, reducir la impulsividad, aprendiendo de forma inconsciente a llevar su cerebro a los puntos de funcionamiento deseado. De esta manera, en el caso del TDA/H, permitiría generar una estrategia efectiva para la regulación y mantenimiento de su motivación, así como la perseverancia, en una tarea determinada, para fortalecer la atención sostenida y la modulación emocional.

Es una técnica que no posee efectos adversos, dado que solamente se trata de un entrenamiento para el cerebro, basado en el principio del condicionamiento operante: “mientras más refuerzo positivo provee la máquina con la que se trabaja, mejor sé lo que tiene que hacer el cerebro”.

¿Cuándo debería consultar?

La gran mayoría de los adultos que sospechan padecer TDA/H, usualmente experimentan problemas significativos en más de un área de su vida. Los más comunes suelen ser:

  • Rendimiento irregular en su empleo o profesión; perder o dejar su empleo con frecuencia.
  • Antecedentes de menor rendimiento académico y/o profesional.
  • Poca habilidad para manejar responsabilidades cotidianas, como realizar las tareas o reparaciones domésticas, pagar sus cuentas, organizarse.
  • Problemas en sus relaciones debidos a no completar sus tareas, olvidar cosas importantes, o enfadarse con facilidad por cosas sin importancia.
  • Estrés y preocupación crónicos, por no alcanzar las metas ni cumplir con sus responsabilidades.
  • Sentimientos crónicos e intensos de frustración o culpabilidad.

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